Con el arte en los genes


Marcelo Zapata tiene 22 años y es guichonense. A los seis, heredando la genética de su padre, comenzó a mostrar sus habilidades como dibujante. Así pasaba sus horas en la escuela, retratando escenas rurales en las cuales siempre había paisanos y caballos y también en su casa organizando competencias de dibujos con sus hermanos. VIVI PAYSANDU conversó con el joven artista para conocer parte del camino recorrido con su obra.


¿Cómo comenzaste tu recorrido de artista?

Ya desde chico cuando iba a la escuela dibujaba. Me gustaba dibujar caballos y paisanos, todos mis hermanos dibujaban y jugábamos competencias para ver quien dibujaba mejor. Salimos todos a papá, también llamado Marcelo. Él era dibujante y alguna vez nos contó que ganó un concurso representando a la Escuela 5 de Guichón. El premio era una biblioteca de libros para la escuela. Mis hermanos hacen retratos a lápiz pero ninguno continuó porque bueno para pintar se necesita mucha paciencia y creo que a ellos les faltó eso.


¿Y tú trayectoria como continuó?

Yo seguí dibujado y haciendo retratos a lápiz y después empecé a pintar en colores. Después mi papá me contó y mostró sobre las pinturas de una artista de Guichón, Paula Nelcis. Y yo quise comenzar a pintar como ella. Como yo ya trabajaba y tenía para comprar las pinturas, empecé a pintar con óleo.


¿En qué momento tu obra empezó a ser reconocida por la gente?

En una ocasión se venía la realización de una nueva exposición rural, Sandro Fagúndez (de la Liga de Trabajo) me dijo que pintara algunos cuadros para exponer. Desde ese día, la gente empezó a pedir mis trabajos. Luego se venía la licencia anual y durante las fiestas me dediqué a pintar. Desde hace casi dos años y medio hoy puedo decir que me dedico exclusivamente a pintar, pero antes de eso trabajé dos años en una empresa forestal.


Estamos enterados de que ya existen varios murales en espacios públicos de Guichón y Paysandú que son de tu autoría, ¿qué podés contarnos al respecto?

En Paysandú tengo cinco murales, uno aún sin terminar relacionado a concientizar sobre el síndrome de Down. Ese quedó inconcluso por el tema de la pandemia, pero esperamos terminarlo. Después hice un mural en el edificio de los Bomberos, iniciativa que surgió por Kasandra Lacuesta, ese trabajo -que constó en la realización de dos murales (uno de su autoría)- lo hicimos en conjunto con un grupo de pintores de Paysandú.


También hice otro sobre el Día internacional de la Discapacidad. Está ubicado en la zona de Plaza Artigas y realicé otro en la Escuela N° 89 “Laureano Tacuabé”, en homenaje a dicha figura, trabajo que fue organizado x el grupo cultural Charrúa. Y también un mural en una carnicería a impulso de la familia propietaria de dicho comercio.


En Guichón los murales más grandes que hice fueron en la sede de River, donde ahora funciona un restaurante, emprendimiento que es de gente de Montevideo y de Young. Ellos se comunicaron por intermedio de Horacio Rodríguez (pintor radicado en Salto) con quien tengo un vínculo de amistad por Facebook. Después los dueños de ese restaurante me dieron la confianza para realizar retratos de gente famosa y en dos semanas quedaron esos nuevos murales.


Marcelo Zapata. Contacto: 099 916 236




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